Preguntas frecuentes en el primer trimestre de embarazo

¿Cuándo empieza a ganar peso una embarazada?

Algunas mujeres empiezan a ganar peso enseguida, casi en el mismo instante en que se enteran que están embarazadas. Otras en cambio tardan más tiempo en empezar a ganar y algunas incluso pierden peso.

¿Perder peso estando embarazada?

Sí, suena extraño, pero sucede en algunas mujeres. La razón de esta pérdida suelen ser las náuseas y el malestar, que hacen que las mujeres tengan pocas ganas de acercarse a la mesa a comer y/o el aumento del metabolismo (el cuerpo consume más calorías).

¿Qué cambios sufrirá mi cuerpo con el embarazo?

Aunque exteriormente se aprecien pocos cambios en el primer trimestre, interiormente sí hay muchas variaciones:

  • El metabolismo aumenta entre un 10 y un 25%: Todo el cuerpo funciona a una (o dos) marchas más y esto hace que se consuman más calorías (y que algunas mujeres adelgacen al principio, como ya hemos comentado).
  • El pulso y el funcionamiento cardíaco aumenta hasta en un 40%: esto sucede porque ahora, además de tener que llevar sangre a tu cuerpo, debe llevar sangre a la placenta y en consecuencia al feto.
  • Aumenta el ritmo respiratorio: esto es una adaptación a la nueva situación. Al acelerarse el metabolismo se produce más dióxido de carbono en el cuerpo y éste debe eliminarse a través de los pulmones. Además, como ahora hay más sangre que movilizar es necesario más oxígeno y por ello aumenta la frecuencia respiratoria.
  • Las fibras musculares del útero aumentan de grosor y largura: el útero empieza a prepararse para ir aumentando de tamaño a medida que crezca el bebé.
  • Los pechos se vuelven sensibles y empiezan a aumentar de tamaño: el cambio de los senos es uno de los primeros síntomas de embarazo, por el que muchas mujeres acaban sospechando (o confirmando) que lo están.

¿Cuáles son los síntomas de embarazo más frecuentes?

Cada mujer es diferente y no todas sufren los mismos síntomas. Incluso hay mujeres que sufren ciertos síntomas con un embarazo y después, en el siguiente, tienen síntomas diferentes. En cualquier caso los síntomas más comunes y frecuentes son:

  • Cansancio: al acelerarse el metabolismo, la frecuencia cardíaca y la respiración el cuerpo acaba pasando factura y lo más normal es que las mujeres noten más fatiga que antes del embarazo.
  • Náuseas y vómitos: puede ser que haya náuseas sin vómitos. En cualquier caso es uno de los síntomas más habituales (y el típico que indica en las películas que una mujer se ha quedado embarazada… tú la ves vomitar y enseguida piensas “esta está embarazada fijo”).
  • Estreñimiento: los cambios hormonales hacen que el sistema digestivo funcione algo más despacio. Esto hace que muchas mujeres padezcan estreñimiento.
  • Necesidad frecuente de orinar: a medida que el útero se dilata la vejiga se comprime y la sensación de necesidad de orinar aparece antes de lo habitual.
  • Antojos y asco hacia ciertos alimentos: una vez más los cambios hormonales hacen de las suyas modificando el cuerpo. En próximas entradas hablaremos sobre ello.
  • Cambios en los pechos: el pecho empieza a cambiar y la glándula mamaria a madurar para prepararse para la lactancia.
  • Desmayos o mareos: muy relacionado con el cansancio. El cuerpo, en ocasiones, se encuentra en un estado en el que pide a gritos descanso y reposo.

¿Podría cambiarme el humor con el embarazo?

Pues sí. De igual modo que muchas mujeres sufren cambios de humor cuando tienen la menstruación las mujeres pueden sufrir también variaciones una vez se quedan embarazadas, porque el sistema hormonal modifica su cuerpo afectando a las emociones. Es posible ver a una embarazada irritable, con ganas de llorar y también alegre y feliz.

No tengo apenas síntomas, ¿es normal?

Pues sí, lo es. La mayoría de las mujeres embarazadas sufren uno o varios de los síntomas que comentamos en la anterior entrada (cansancio, náuseas, vómitos,…), pero no todas. Algunas pasan el primer trimestre sabiendo que están embarazadas porque la prueba fue positiva o porque se han hecho una ecografía que ha confirmado que un bebé crece en sus úteros.

Estas mujeres empezaran a notar el embarazo a partir del segundo trimestre, seguramente, que es cuando la barriguita empieza a crecer hacia el exterior.

Pero si la barriga empieza a crecer a las 12 semanas, ¿por qué ya no me van bien mis pantalones?

Muchas mujeres notan pronto presión en la cintura con su ropa habitual y tienen que buscar pantalones o faldas más grandes. Se suele pensar que es porque la barriga empieza a crecer por el embarazo, pero la razón no suele ser el útero, sino el intestino(a menos que la mujer esté embarazada de más de un bebé).

Los cambios hormonales hacen que haya más gases en el intestino y se produzca estreñimiento, generando una sensación de hinchazón que hace que aumente el perímetro abdominal.

¿Por qué tengo sofocos?

Al quedarse una mujer embarazada su metabolismo empieza a acelerarse. Esto hace quese genere calor extra que produce la dilatación de los vasos sanguíneos. Este aumento de calor puede hacer que la mujer tenga los llamados sofocos. Es muy difícil evitarlos, así que lo único que se puede hacer es minimizar su acción llevando más de una prenda fina para poder ir quitando y poniendo según sea preciso.

¿Por qué no puedo comer alimentos que antes me gustaban?

Esto sucede por los cambios hormonales y químicos en la sangre, que modifican la saliva. Esto hace que los sabores cambien, a veces hasta el punto de que una mujer llega a no poder probar bocado de algo que antes le gustaba. Existe una teoría que dice que el cuerpo rechaza aquellos alimentos que podrían ser perjudiciales, aunque de momento sólo es una teoría.

¿Tendré antojos? ¿A qué se deben?

Pues sí es posible que los tengas porque el 75% de las embarazadas tienen antojos. Pueden aparecer en cualquier momento del día y abarcan cualquier tipo de comida (hasta la más rara que uno pueda llegar a imaginar).

La causa es todavía indeterminada, aunque parece que está bastante relacionada con el funcionamiento cerebral. Las áreas del cerebro implicadas en el gusto están muy cerca de las áreas que reciben impulsos del útero. Como durante el embarazo las terminales nerviosas del útero van enviando señales al cerebro podrían activarse, por proximidad, algunos receptores del gusto, provocando así los antojos.

La teoría que dice que el antojo viene con la intención de paliar alguna carencia alimenticia de la embarazada está descartada, aunque sí puede suceder, como nos sucede a todos los adultos, que cuando están con la glucosa sanguínea baja (hace varias horas que no comen) tienen ganas de tomar alimentos dulces con alto contenido calórico.

A pesar de que el bebé era deseado lo primero que hice al conocer la noticia fue llorar, ¿por qué?

Cómo vivimos las emociones y las circunstancias es algo muy particular de cada persona. Es muy diferente querer tener un hijo que descubrir que por fin estás embarazada. Esto hace que aparezcan incertidumbres, miedos y que de repente te des cuenta de que tu vida va a cambiar tanto que posiblemente pierdas mucha libertad.

¿Por qué orino tan a menudo, si luego voy al WC y apenas tengo orina?

Porque a medida que el útero se va dilatando la vejiga se va comprimiendo y la sensación de necesidad de orinar llega antes. Hacia el segundo trimestre, más o menos en el ecuador del embarazo se suele notar cierto alivio al respecto porque el útero empieza a dilatarse hacia la parte alta del abdomen, presionando menos sobre la vejiga. Sin embargo, en el tercer trimestre, el peso y el tamaño del bebé hace que la barriga caiga presionando otra vez la vejiga.

¿Puedo conducir estando embarazada?

Sí, el peligro es el mismo para el bebé que para la embarazada, porque el riesgo es el de sufrir un accidente, como sucede con todos los conductores. Deberás ponerte el cinturón de seguridad siempre (hubo un tiempo en el que se recomendaba que las embarazadas no se lo pusieran) y a partir de las 37 semanas sería recomendable ir acompañada o como acompañante, por si te pones de parto.

¿Puedo viajar en avión?

Sí, no hay ningún motivo de salud para no hacerlo, a menos que sufras algún trastorno que lo contraindique (preeclampsia, por ejemplo). A partir de las 32 semanas es muy posible que las compañías aéreas no te dejen hacerlo, pero no porque haya un riesgo para ti ni el bebé, sino porque a partir de ese momento aumentan las probabilidades de que te pongas de parto en el avión.

No dejo de tener náuseas, ¿va algo mal con mi embarazo?

No, las náuseas y los vómitos son síntomas muy molestos, pero son habituales y normales, sobretodo en el primer trimestre del embarazo. Hacia la semana 14 la cosa suele cambiar y van desapareciendo. Se cree que están relacionadas con la presencia de la hormona hCG (la que sirve como marcador para hacer los tests de embarazo).

¿Y si durante el embarazo vomito tanto que no puedo ni comer?

En tal caso lo mejor es acudir al médico para evitar una posible deshidratación(pierdes mucho líquido y no puedes reponerlo porque lo vuelves a vomitar). Para ello te recetará alguna medicación que ayude a evitar estos síntomas.

¿Hay algo que pueda hacerse para evitar las náuseas?

A las náuseas del embarazo se les llama “náuseas matutinas” porque suelen producirse sobretodo por la mañana, aunque pueden suceder en cualquier momento del día.

Si cuando más aparecen es por la mañana puedes probar tomando algo sólido antes de levantarte (una tostada, una galleta,…). Si suceden durante el resto del día se recomienda comer y beber pocas cantidades siempre, pero aumentando la frecuencia, y evitar alimentos grasos y bebidas lácteas que no suelen digerirse demasiado bien.

Me siento tan cansada que apenas puedo hacer nada, ¿cómo puedo luchar contra esta fatiga?

De ninguna manera, porque no debes luchar contra ella. Si te sientes cansada, tanto que apenas puedes hacer nada, no hagas nada. Tu cuerpo te está diciendo que necesita que descanses y que necesita que te muevas poco. Escúchale, hazle caso y poco a poco, a medida que el embarazo progrese, empezarás a notar más energía.

¿Pero si pasan las semanas y esa energía no llega?

Si esto sucede podría ser interesante acudir al médico para hacer un análisis de sangre y comprobar que no sufras anemia. En cualquier caso, suelen hacerse análisis durante el embarazo y de haberse visto algo te lo hubieran comentado (o puedes preguntar por ello).

Lo único en lo que pienso es en mi embarazo, ¿estoy obsesionada?

A medida que pasan los días y empiezas a notar algunos síntomas o empiezas a ver que tu futuro se dirige por un camino diferente, una vida con hijos, los sentimientos pueden ir cambiando y la fascinación por el bebé que crece dentro aumenta. Esto es algo normal y natural, así que si notas esto disfruta simplemente de tu embarazo y no te preocupes si estás todo el día dándole vueltas y hablando de ello con los demás. Quizás de ese modo puedas compartir lo que sientes con tu pareja para que él también conozca qué te sucede y cómo va evolucionando el embarazo.

¿Tengo que cuidarme más ahora que estoy embarazada?

Pues depende de cuánto te cuidaras antes de estarlo. La realidad es que cuanto más sana y relajada estés, mejor llevarás el embarazo y mejor se desarrollará tu bebé. Un estilo de vida saludable es lo ideal: dieta sana y equilibrada, ejercicio regular moderado y mucho descanso.

De este modo el cuerpo estará en mejores condiciones tanto para el embarazo como para el parto y el posparto y quizás puedan sobrellevarse mejor algunos síntomas.

¿Relajarme? Nunca he sabido hacerlo…

Hay técnicas que pueden ayudar a ello. Desde técnicas de relajación y respiración o masajes hasta dar un paseo regular, nadar un poco o simplemente sentarse a ver la televisión o leer un libro. Todo depende un poco de cuáles son las actividades que nos ayudan a estar en calma.

Si tienes otros hijos o un trabajo exigente quizás debas valorar la posibilidad de delegar algunas funciones o de, simplemente, tener en mente que hay momentos del día en que relajarse será imposible para guardar otros momentos, por ejemplo la noche, antes de acostarte, para hacer actividades que te ayuden a aliviar tensiones acumuladas.

¿Y si dejo de trabajar?

Todo depende de las necesidades de cada una. Si existen síntomas de cansancio o fatiga, o náuseas frecuentes, puede ser idóneo dejar de trabajar un tiempo. Normalmente en el segundo trimestre las mujeres pueden volver a trabajar, porque estos síntomas tienden a desaparecer y el tamaño de la barriga no molesta demasiado (según el trabajo, claro).

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