Qué es la VIOLENCIA OBSTETRICA? Por qué es importante saber de qué se trata?

Nos parece importante difundir esta práctica que en muchos países se encuentra penalizada por la Ley. Esta práctica está siendo cada vez más denunciada por las mujeres que la desconocemos hasta que nace nuestro hijo y nos toma por sorpresa en un momento que debería ser contenedor y alentador. No hay que generalizar, hay muchos casos donde el bebé nace en un entorno deseable de contención y respeto, pero lamentablemente existen muchos casos en los que no. Creemos que es importante que las mujeres sepamos que cuál es el ambiente deseable ante un parto para defender a su bebé y a sí misma. Porque los efectos de esta práctica van mucho más allá que las cicatrices físicas, dejan marcas emocionales y temores que a veces pueden afectar las relaciones de pareja, el vínculo con el bebé y la seguridad en sí misma y que mientras desconocemos el origen, las consecuencias nos podrán acompañar días, meses o años, hasta descubrir de qué se trata y como tratarlo.

La Obstetricia (del latín obstare «estar a la espera») es la ciencia de la salud o especialidad médica que se encarga del embarazo, el parto y el puerperio1 (incluyendo la atención del recién nacido).2 La matrona (matrón, obstetra, obstetriz) y el médico obstetra son los profesionales expertos en obstetricia. http://es.wikipedia.org/wiki/Obstetricia

Violencia Obstétrica es un término legal que describe un tipo de violencia contra las mujeres, tipificado como delito a nivel mundial por la OMS y en algunos países, como por ejemplo en Argentina o Venezuela. [1] Se caracteriza por una forma de asistencia obstétrica que da por hecho que el embarazo y el parto son una “enfermedad”, que niega el posparto (sería el regreso a la salud, como un estado final y no un proceso) y además que la futura madre es una “paciente “que no es capaz de decidir por sí misma sobre el propio cuerpo ni su experiencia personal de la maternidad, incluyendo el embarazo, el parto, el posparto y la lactancia. http://ca.wikipedia.org/wiki/Viol%C3%A8ncia_obst%C3%A8trica


Claudia
, 24 años, diseñadora gráfica, no puede recordar su parto sin sentirse impotente. Dice que es primera vez que lo habla con alguien, y que es una herida abierta en ella: “Si viera ahora a la matrona le diría que es una perra carnicera (…) Tengo mucha pena, nunca en toda mi vida me habían tratado así”, declara entre lágrimas.Para la diseñadora, lo suyo no fue simplemente una mala práctica del equipo médico, sino que se trata de un tipo específico de violencia contra las mujeres, no reconocida por el ordenamiento jurídico nacional: “Yo fui víctima de violencia obstétrica y no hice nada porque no sabía que eso existía. Creí que era lo normal y lo acepté. Me di cuenta que era violencia cuando llegue a mi casa y empecé a leer sobre los procedimientos. Fui muy ignorante y permití que me maltrataran en el momento que se supone debía ser el más lindo de mi vida”, afirma.


Jocelin
tenía 20 años y tuvo su parto en el Hospital del Profesor: “A las 38 semanas, el  ginecólogo me dijo que mi hijo ya estaba listo para nacer. Me hicieron depilarme, usar enema y oxitocina sintética. Desde las 9 de las mañana y hasta las 5 de la tarde me hicieron tacto cada una hora. Matronas y practicantes no tuvieron ninguna consideración, fueron muy brutos e irrespetuosos. Finalmente llega el médico y me dice que me va a hacer una cesárea porque no estoy dilatando bien y mi hijo no baja. Nosotros, sin conocimientos y con miedo, aceptamos. Mi guagua nació entre chistes y  comentarios sin sentido del equipo médico. Yo estaba amarrada de ambas manos, lo pusieron junto a mí un par de segundos y se lo llevaron. Pasarían unas 2 horas antes de volverlo a ver”, relata.

Era 17 de septiembre y el médico de Paulina le rompió la bolsa. Tenía 38 semanas de embarazo  y le dijo que su hijo ya no necesitaba estar más en su vientre, así que era mejor sacarlo: “Si tu hijo no quiere salir, te hacemos una inducción”, le dijo.  Paulina iba en ocho centímetros de dilatación, cuando el médico le practicó la Maniobra de Kristeller: “Se subió encima de mi barriga para empujar al bebé, y me hicieron una episiotomía sin consentimiento. Cuando mi pequeño salió, quise correr la cortinilla para mirarlo, pero la anestesista me lo impidió. Hasta el día de hoy no sé por qué no me dejaron verlo de inmediato cuando salió”, relata.

Violencia Obstétrica: La herida invisible del parto. http://radio.uchile.cl/2014/10/06/violencia-obstetrica-la-herida-invisible-del-parto

En un estudio realizado en Venezuela para relacionar el tipo de trato deshumanizante con el perpetrador, los mismos se identificaron de la siguiente forma: (A) comentarios irónicos, descalificadores, chistes; (B) sobrenombres, diminutivos; (C) críticas por llorar o gritar; (D) imposibilidad para manifestar miedos o inquietudes.

Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela. Violencia obstétrica: percepción de las usuarias. http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0048-77322013000300004

INFORMATE, la violencia obstétrica nos puede suceder a cualquiera, no es exclusiva de determinadas edades, servicios de salud o nivel de estudios. Será de especial importancia que la persona que te acompañe en el parto se informe sobre estas prácticas, para que sea un aliado esencial para prevenirlo en tu parto.