Lactancia: amamantar durante el verano

Si estás amamantando a tu bebé durante el verano no dejes de leer estos consejos y prepararte bien para la época de altas temperaturas. La lactancia materna es el mejor alimento para tu hijo.

Consejos materna para amamantar durante el verano

Para calmar la sed proporcionale tomas frecuentes y cortas a tu bebé. ¿Sabías que la primera porción de leche que ingiere el niño es más acuosa, de aspecto transparente y azulina, le aporta agua y nutrientes esenciales para cada etapa de crecimiento?

Si el bebé tiene menos de seis meses y recibe leche materna en forma exclusiva no es necesario darle agua extra.
Cuando ya se incorporaron otros alimentos, después del pecho se le puede ofrecer agua sobre todo si la cantidad de sólidos se ha incrementado acorde a la edad. El bebé aceptará o no según su necesidad.

Si tu hijo ya consume otros alimentos, es importante que leas estos consejos:

A partir de los seis meses el bebé es capaz de tomar líquidos en vaso o taza. Por precaución descartar el líquido sobrante para evitar contaminaciones.
Es importante atender las señales que el bebé pequeño hace para iniciar las tomas y satisfacer su sed y hambre: mueve la cabeza hacia un lado y hacia otro, se lleva la mano a la boca, saca la lengua, se pone inquieto. El llanto es una señal tardía de hambre.
Ofrecer el pecho en un lugar fresco evitando el aire directo del ventilador o acondicionador de aire.

Como la temperatura del cuerpo de la mamá y el bebé aumentan durante la toma es conveniente usar ropa de algodón liviana o el bebé sólo con el pañal.

Elegir la posición más cómoda para dar el pecho. Por ejemplo en la cama, mamá con buen apoyo en su cabeza y espalda. Una almohada extra entre las piernas puede dar más comodidad. El bebé a su lado, de costado, ambos enfrentados para intercambiar miradas.

Las micciones frecuentes indican que hay una adecuada hidratación. Con pañales absorbentes no siempre se puede saber la cantidad de orina que está haciendo. Si hay dudas es conveniente dejar al bebé sin pañal durante el día y observar.

Al iniciar las tomas y aumentar la temperatura la madre tiene más sed. Los labios secos indican la necesidad de líquido. Tomar agua, jugos naturales de frutas, incorporar frutas y verduras de estación ayudará a regular la temperatura y reponer los líquidos perdidos a través de la transpiración.
No excederse. La orina clara indicará que la hidratación es la necesaria.

Por otra parte, queremos recordarte algunas de las tantas propiedades que tiene la leche materna

La leche materna es un tejido vivo que brinda al bebé protección inmunológica y beneficia su flora intestinal.
El bebé amamantado tiene menor riesgo de contraer diarreas, más frecuentes en el verano, e infecciones respiratorias (catarros, bronquitis, otitis).
La leche materna lo protege de distintos tipos de alergias. Está compuesta en un 80 a 90 % de agua y satisface todas las necesidades de agua como de nutrientes.
Se mantiene a temperatura adecuada, está siempre disponible y contiene sustancias relajantes que otorgan al bebé placer, calma y seguidad.
Durante la mamada sustancias relajantes también se liberan en el torrente sanguíneo de la mamá favoreciendo la comunicación con su bebé. El saber que su cuerpo está produciendo lo mejor para él, le da tranquilidad y satisfacción.

Lic. Alicia Mollo
Psicóloga Capacitadora en Lactancia Materna
M.N. 2024
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